Saltar al contenido
Inicio » Artículos de interés » ¿Cómo puedo cambiar? (Guía realista y psicológica para empezar hoy)

¿Cómo puedo cambiar? (Guía realista y psicológica para empezar hoy)

Cuando alguien llega a mí preguntando “¿cómo puedo cambiar?”, suele estar buscando respuestas concretas, un camino claro y herramientas que realmente funcionen. En las primeras sesiones muchas personas me expresan frustración por repetir patrones, sentirse estancadas o no saber cómo iniciar ese proceso. En este artículo quiero darte una explicación sencilla, profunda y práctica sobre cómo empezar a cambiar desde la psicología, con pasos reales que he visto funcionar en consulta.

Como puedo cambiar

¿Qué significa realmente cambiar desde la psicología?

Cambiar no es “ser otra persona”, sino reorganizar comportamientos, emociones y pensamientos para acercarte a quien quieres ser. En psicología, el cambio se entiende como un proceso gradual que requiere conciencia, intención, estrategias y acompañamiento adecuado. No es magia, ni fuerza de voluntad extrema: es un trabajo interno guiado por evidencia.

A lo largo de los años he visto que quienes cambian no son los “más fuertes”, sino quienes aprenden a conocerse, a hacerse responsables de su vida emocional y a sostener decisiones pequeñas pero consistentes.


Si te preguntas “¿cómo puedo cambiar?”, esto es lo primero que necesitas saber

Antes de enseñarte ejercicios o estrategias, necesito decirte algo que repito constantemente en terapia: El cambio sí es posible, pero no sucede cuando intentamos saltarnos el autoconocimiento.

Muchos llegan buscando transformar su vida sin entender qué lo origina. Por eso, el primer paso no es “hacer algo diferente”, sino comprender:

  • qué te duele,
  • qué te limita,
  • qué te repites,
  • y qué te gustaría construir realmente.

El cambio no empieza desde la acción, sino desde la conciencia emocional.


Paso 1: Reconocer tu punto de partida (La base del cambio)

Este paso puede tomar tiempo, pero es el más liberador.

Recuerdo a una consultante que solía decir “quiero cambiar porque todo me sale mal”. Empezamos explorando qué significaba “todo”. Resultó que no era “todo”, sino tres áreas específicas: relaciones, impulsividad emocional y autoexigencia. Cuando lo entendió, dejó de sentirse derrotada y pudo enfocarse en lo que sí podía transformar.

Para iniciar tu propio proceso, pregúntate:

  • ¿Qué exactamente quiero cambiar?
  • ¿Qué comportamientos repito?
  • ¿Qué pensamientos aparecen antes de actuar así?
  • ¿Qué emociones me disparan esos comportamientos?

Sin este análisis, cualquier intento será improvisado.


Paso 2: Define un objetivo de cambio concreto

El cambio emocional es más efectivo cuando lo llevamos a algo tangible. No digas “quiero estar bien”. Di, por ejemplo:

  • “Quiero dejar de reaccionar con ira ante críticas”.
  • “Quiero mejorar mi autocontrol en discusiones”.
  • “Quiero aprender a poner límites sin sentir culpa”.
  • “Quiero dejar de procrastinar tareas importantes”.

Tu cerebro necesita dirección para activar el proceso de reestructuración.


Paso 3: Identifica la historia detrás de ese patrón

Todo comportamiento tiene una historia. En consulta suelo decir: “No cambias porque no puedas, sino porque aprendiste a sobrevivir así”.

Muchas conductas que hoy te incomodan fueron útiles alguna vez:

  • Evitar conflictos quizá te protegió.
  • Ser complaciente te mantuvo a salvo.
  • Ser perfeccionista te permitió recibir aprobación.
  • Guardarte todo evitó discusiones en casa.

Cuando entiendes el origen, puedes modificarlo desde la compasión, no desde la culpa.


Paso 4: Cambiar requiere práctica emocional (no solo pensamiento positivo)

Aquí es donde la evidencia clínica es clara: el cambio real nace de la repetición consciente, no de “pensar bonito”.

Estrategias que enseño en terapia:

1. Reestructuración cognitiva (modificar pensamientos automáticos)

Identificamos interpretaciones rígidas y las reemplazamos por otras más funcionales. Ejemplo: Pasar de “si fallo soy un desastre” a “fallar es parte del aprendizaje”.

2. Regulación emocional

Respiración diafragmática, grounding, pausa consciente. Lo enseño incluso a niños desde los 8 años, porque es práctico y efectivo.

3. Cambios conductuales progresivos

Acciones pequeñas pero sostenidas. Si quieres tener más control emocional, no empiezas por discusiones grandes, sino por micro situaciones diarias.

4. Autocompasión activa

No es lástima: es responsabilidad emocional con un trato amable hacia ti.

Estas estrategias son las que más resultados dan en consulta.


Paso 5: Acompañamiento psicológico cuando sientes que no puedes solo

Hay momentos en los que intentar cambiar por cuenta propia genera frustración. Aquí es donde la terapia se convierte en un espacio seguro para:

  • explorar tu historia,
  • encontrar patrones,
  • aprender herramientas,
  • entender tu forma de procesar emociones,
  • y sostener el proceso cuando sientes que te rindes.

He visto a muchas personas cambiar desde lugares donde creían que no tenían salida. No porque fueran débiles o incapaces, sino porque nadie cambia solo cuando lleva años cargando lo mismo.


¿Cómo puedo cambiar si ya lo he intentado antes y no pude?

Es una pregunta común. La respuesta suele estar en tres puntos:

1. Le faltaba estructura al proceso

No cambiarás si solo dependes de motivación.

2. Estabas intentando cambiar lo incorrecto

A veces la conducta visible no es el problema, sino la emoción que la sostiene.

3. Te faltaba acompañamiento o apoyo emocional

No es debilidad: es humanidad.


Acciones prácticas que puedes empezar hoy

Ejercicio 1: Diario de autoconciencia (5 minutos diarios)

Escribe qué sentiste, qué pensaste y qué hiciste. Al mes verás patrones.

Ejercicio 2: La pregunta clave

Antes de actuar pregúntate: “¿Esto me acerca o me aleja de la persona que quiero ser?”

Ejercicio 3: La pausa de 10 segundos

En momentos intensos, respira 10 segundos antes de responder. Este ejercicio ha evitado rupturas, discusiones y decisiones impulsivas de muchos consultantes.

Ejercicio 4: Un cambio pequeño

Elige una acción simple que puedas repetir todos los días:

  • beber agua,
  • caminar 10 minutos,
  • escribir una emoción,
  • ordenar un espacio pequeño. Todo cambio empieza con algo pequeño y consistente.

Cambiar no es un destino, es un proceso que se construye día a día. Cuando te preguntas “cómo puedo cambiar”, ya diste el primer paso: reconocer que deseas algo distinto. Desde la psicología, el cambio es posible con conciencia, intención, acompañamiento y pequeñas acciones repetidas con propósito.

Si necesitas apoyo profesional, estaré para acompañarte.


Si estás buscando un cambio real en tu vida y no sabes por dónde empezar, puedo acompañarte desde un enfoque clínico, empático y basado en evidencia. Atiendo terapia psicológica online y presencial en Medellín. Juntos podemos construir el proceso que necesitas para avanzar con claridad y bienestar emocional.


Fuentes

  • Beck, J. S. (2011). Cognitive Behavior Therapy: Basics and Beyond. Guilford Press.
  • Neff, K. (2011). Self-Compassion: The Proven Power of Being Kind to Yourself. HarperCollins.
  • American Psychological Association. (2019). Publication manual of the American Psychological Association (7ª ed.). APA.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *